Décimo miércoles de poesía (Erotismo masculino)

Por Omar Soto Martínez

me masturbo mirando mi foto

Me Amo / Cuarteto de Nos

[http://www.youtube.com/watch?v=KQIJo57MLGg&ob=av2n]

Planeado para ser temático, este décimo MIP versa sobre la sexualidad masculina. ¿Falocracia? Posiblemente ¿falocracia que no se mide en centímetros sino en versos? posiblemente. Lo importante es saber que algunos hombres, bajo ciertos casos, se atreven a medir su longitud frente al catador y catártico escucha.

Tema longevo el de la sexualidad y por lo mismo profundo, es claro que toda esa historia sucede como negatividad, predispone a quien intenta recorrer el camino ya trazado. Por eso me alegra asistir a una lectura genérica en donde el camino posible es bien flanqueado, en la destreza de olvidar la línea asfática se inicia el nuevo trazo.

Algo de lo predispuesto tiene certeza, el conocimiento de la sexualidad comienza con el descubrimiento de la propia, en la inquietud de reconocer el mundo, de asirlo, se comienza por la frontera más cercana: la piel. Nos damos cuenta que la piel es hacia dentro recipiente de la carne y de las entrañas. Hacia fuera, bajo cierta acepción de incompletud: frontera, distinción, línea que impide la unificación.

El epígrafe de negro humor con el que comienza esta crítica otorga pauta a dos situaciones. En la primera hacia el estimulo erótico sobre el que discurren los poemas que se leyeron esta noche. En una segunda parte sobre la apreciación del cuerpo propio, altamente funcional para fines prácticos, el ejemplo es simple quien no se conoce no puede conocer a los demás, quien no se ama no puede amar, quien no tiene tiempo para sí no puede compartirlo.

La sexualidad es deseo de unir, un pegamento entre los polos erótico y amoroso, así lo demuestran los versos de los poetas que esta noche nos escupen su entraña a los oídos. Los mismos versos demuestran algo más, la tierra que vio nacer al albur es la que a aprendido a despojar la sexualidad del espacio místico y llevarla al terreno hilarante.

Vénganse si pueden al siguiente párrafo.


Mejor lugar en la lectura no puedo tener, José Antonio Duran sisma el aire con trepidantes poemas de súbitos versos. De un humor profundamente negro, el nigredo, … te saque del ataúd, lo mejor será que vuelva a matarte… …para despedazarte en una muy sincera relación de amor… Su poesía también es un gorgoteo de sarcasmos amorosos …pero por encima de todos mis quereres/ quisiera ser cisticerco/ para obsesivamente meterme en tu mente… …Contigo da lo mismo meterse a la cama que al refrigerador... …Eyaculación precoz: ya no es necesario que te desvistas Claudia… Antonio Duran trabaja más con las imágenes y en consecuencia con las situaciones que con la metáfora, tiende más a la historia en donde aveces es narrador y en otras es personaje, sin embargo no desmerece intensidad su poética: …llevamos la caricia a sus más exagerados excesos…

Duran fue el único poeta que abordó, en la trama de la sexualidad perturbada o plena, el bestialismo. Lazy, la perrita inteligente de Disney, se vuelve su amante. ¿Qué sería del libro de la selva intervenido por Duran? La mujer también aparece en sus letras, la estudiante no podría faltar e incluso un dios [¿cristiano?] se vuelve su cómplice …mátalos mátalos mátalos… …tú los matas/ yo te rezo… versos estos que llegan al canto.

Las situaciones en su poesía, que son muchas debido a la brevedad de sus poemas principalmente se vierten en dos espacios: el de la posesión y el de la frustración … te poseo en el secreto ingenuo de mi masturbación… Quiere la unión, una unión divertida y lúdica como sus poemas, pero no lograrla a parte de que le genera más poemas también trastoca su cuerpo porque finalmente el cuerpo es el arma de la sexualidad … le doy cabezazos al tinaco desde a dentro hasta que sangran mis oídos gritando su sordera/ Brinco descalzo en los vidrios rotos de tres cocacolas tamaño familiar y dos botellas de brandy Presidente/ y hago todo esto para mitigar el dolor/ el otro dolor/ el verdadero…


Con una voz despojada de lo que acompaña al relámpago, José Blas nos demuestra su voz. De sus poemas, Novo y sus fieles seguramente hubieran envidiado algunos. No creo que haya leído sus poemas más intensos, quizá pensó que la lectura de este MIP iría por otro camino. Sus poemas no competían en intensidad con sus compañeros de lectura, siendo la suya más amorosa, casi tierna, aborda la transgresión homoerótica …robe a la geografía paisajes de tu cuerpo… Su estructura es más clásica y al entender su estructura el uso del léxico da acentos positivos a su poesía, cuando escribe pene sí retumba la palabra pene en el poema.

Con una predilección por los escenarios nocturnos, José Blas se mezcla la estereofonía de esos escenarios con su poesía que en ese momento es más bien un sintetizador: viento, caballos, hojas- otoño, flores, sol, árboles. Son escenarios bucólicos, no cambrianos sino idealizados.

En su poesía el Cuerpo es algo que tiene que ver con el mundo, la predilección por un cuerpo similar es lo que transgrede, un cuerpo que es más que un solo cuerpo, una masculinidad expandida que lo recorre y le gusta recorrer …eres el viento, querido señor viento

El otro no es el mundo ensanchado sino el mundo en un espejo, el similar. Si el otro es la análogo al mundo el amor es natural, la poesía puede resolverlo. Solo así no hay transgresión ni desorden, no lo hay porque su poesía unifica, el amor no es un prototipo.

Continúa la ronda con Alberto Vargas Iturbe y su voz destrozada, al hablar oímos el caer de los cristales. El Pornocrata, rey falocrata, necesita su propia epígrafe que además describe su vida y obra a la perfección.

Ante todo hay que saber cuantas veces debemos abandonar nuestra

novia y huir de sexo en sexo hasta el fin de la tierra.

V. Huidobro

Y con ustedes su [él] servidor: el palanqueador

Comienza dando un clavado en …la burra rosada…no estoy encabronado con los críticos porque buenos hay pocos, humanos hay pocos, les mando una mentada de madre a los burócratas de la cultura… …mientras yo debajo a una estudiante de 21 años… …Me gustan as calles por donde pasan muchas mujeres, viéndoles las piernas y el culo me divierto… …La chamaba grita : Zatan esta verga es mía/ ella dice: este culo es tuyo…

Termina su lectura aclarando casi a manera bibliográfica: estos fueron poemas del libro El Canto de Fístulo o sea El Canto de la Verga.

Sobre el Pornocrata se ha escrito que "queda clara la falta de recursos, las exageraciones inverosímiles" [¿que no de eso se trata la poesía?] "la obsesión de que lo creamos un semental incansable, cuestiones que aún limitándonos al campo de la pornografía resultan de una pobreza y de una cobardía extremas." Evidentemente no lo defenderé, aplaudo al personaje, me divierte su poesía y apoyo a quien le da su lugar en la historia de la poesía mexicana por el hecho de proponer la suya desde un ángulo muy marcado. Se puede escribir que al Pornocrata la poesía le ha dado mucho y que quizá es de lo pocos que su poesía no habla de sus penas y dolores sino de sus glorias, salvo contados casos de angustia.

Sí, es cierto, su poesía tiene muy pocos recursos, la ha descuidado a favor de su poética que sin duda es un canto a la vida. A veces dala impresión de que escribe en automático, como si se la chaqueteara.

Al interesarle la vida, su vida ¿tiene que ser culpable de esto?, su poesía se vierte sobre narrativas repetitivas. Es la repetición de las imágenes y las del léxico la que erosiona su poesía. Nuevos episodios que podrían venir desde el ángulo del deterioro y la vejez, seguro los tiene, darían nueva intensidad a su labor poética. Como su fiel fan, eso esperaría porque en este momento pesa mas el personaje que su poesía.

Andrés Cisneros de la Cruz, cuarto poeta, con la voz y los silencios totalmente educados comienza preguntado a los ojos: …que puedes verle a dos cuerpos desnudos… … la piel cuenta historias si sabemos tocarla… o cuestiona a su boca cuánto pesa un cuerpo cuando pende de un beso…

De esta mesa de cuatro poetas, Andrés es el que más tiene necesidad de llevar su poesía a encontrar un mundo exacto entre lo femenino y lo masculino por medio del amor en tanto que es pasión dúctil, mundo móvil, también hay que notar que él es el más joven de esta mesa de poetas. Si el cuerpo es el arma, la pelea es búsqueda por encontrar el retorno entre un cuerpo y otro, de un cuerpo a otro. Un deseo de unidad [puede que el deseo se defina por su contrario], que obliga a encontrar la ruta para llegar a ese lugar que se anhela, por ello sus poemas van de lo social a lo personal-amoroso con una gran soltura … Si por ella fuera el minuto tendría mas de cuatro puntos cardinales…

Desnudar es quitarle ese corsé metálico a la vida, la reja … Clítoris Purpura… para dejar de petrificar la furia y sea sentimiento no apresado aunque entre más apresado más violenta se postula la libertad …si el mundo es la desesperación de un hombre/ que tal si el mundo es un hombre que de verdad lo intenta/ un cántico que semejante al agua quema/ que tal si viene el hombre ya sin casa ya sin tierra ya sin tiempo ya sin hambre ya sin amo ya sin furia…

Su poesía pregunta, busca, intenta definir, tiene la intensidad de la juventud [y no por la edad] y la maduración poética exacta …será una caricia significado de más de una palabra… … detrás de los ojos el universo es blanco… … que tal si el mundo fuera un hombre enojado…




Crítica por Raciel Rivas


El erotismo resultó ser el plato fuerte de la mesa, el pasado miércoles en el ya concurrido café raíz, y los comensales de poesía trasnochadora asistimos puntualmente al ofrecimiento del banquete. Una atmosfera de intriga rondaba por las mesas; algunos sabían quién ofrecería la degustación; otros, merodeando con su olfato novel, preguntaban en susurros que acontecería esa noche. No pasó mucho tiempo para que después de las ocho, cualquier duda quedase esclarecida y las certezas confirmadas. Adriana Tafoya, sujetando micrófono y cerveza, anunció a los poetas que ofrecerían su platillo poético.



José Antonio Durand inició el miércoles itineranante de poesía con una explosión de sarcasmos y un afluente de excomuniones eróticas. Fue notable el ingenio de sus versos y lo lúdico de su contenido. Altera el sentido de la emoción; lo trágico se vuelve solución desde el principio, no hay necesidad de una catarsis, de purificación. Se entra sucio, quiérase o no, a la suciedad de las acciones eróticas y se sale aún más sucio, a lo que comúnmente es sucio: la realidad. Enfrentamiento con lo absurdo.

Desamor.

/…/ Juguemos a engañarnos/ tú simulas que me quieres, mientras yo escondo mi repulsa/ Juguemos a engañarnos/yo imagino que eres la vecina, mientras te imaginas que soy tu jefe de oficina/ Juguemos a engañarnos/ me figuro que beso a Rosa Elena, mientras te imaginas que es Fidel quien te penetra/ Juguemos a engañarnos/ tú lo jalas del gatillo, mientras te desclavo mi cuchillo.

Otro cargamento de sarcasmo fue su poema Psicópata:

/…/No soporto tu sonrisa que se ensancha conforme los gusanos devoran tus labios/ El sabor de tu carne es insoportable, ya ni las ratas lo toleran/ Te estás portando mal y ha sido tu actitud desde que te saqué del ataúd/ Lo mejor será que vuelva a matarte.

El exceso de burla por parte del poeta fue un estimulo impetuoso que tuvo como respuesta las risas nerviosas o liberadoras de opresión y falsedad erótica en el recinto.



Luego, el poeta José Blas intervino con un estilo añorante; de deseos, quizás convalecientes por las agresiones del tiempo, pero atiborrados de esperanza. Imágenes nítidas y escenas de recintos cotidianos cuidadosamente construidas. Con una desesperación delicada se atreve a construir habitáculos de regocijo sexual, donde los observadores más conservadores y ortodoxos no tienen cabida. Incluye elementos frutales y celestiales. La poesía de Blas tiene, como basamento para su construcción, lugares edénicos que alguna vez fueron habitados por el deseo, y que ahora, además, los habita la memoria.

Te vi, con avidez de naufrago, el vino que bajando del pecho bajaba hasta el ombligo/ montañas de naranjos y valles de ternura corridos en silencio bajo la misma luna/ Resultas fascinante cuando/ circulando las mesas con platos en las manos, te pienso en la cama junto a mí y con el pene erecto/ espero con alegría, que cuando menos hoy, vayamos juntos a lo alto de la estrella/ al salir de tu cama bañados en semen y en sudor.



Alberto Vargas Iturbe, por otra parte, profirió versos sin escrúpulos, de contenido libidinoso y sentido preciso; pocas metáforas, pero vasta concisión. Su preocupación por la limpieza de la escena que poetiza contrasta con la inmundicia de sus personajes.

/…/Los campesinos nos dejaron solos, se me hizo fácil metérsela por el punto/ tiró un grito fenomenal/ apenas y le salieron unos ligeros gasecillos/dejó el buqué en mi nariz/ que bonitos pelitos mi alma/…/

Existe una especie de antinomia entre contenido poético y su forma, es decir, un orden inverso entre lo que dice y el cómo lo dice. Si se atiende exclusivamente a la forma de los versos, puede parecer que la expresión poética está mutilada por el descuido, por cierta falta de premeditación intelectual. No obstante, atendiendo con énfasis al contenido, se desvela una serie de acontecimientos e imágenes difíciles desde la canaleta del discurso ordinario y moral. Se trata entonces de una expresión poética que descuida un tanto la elegancia formal, para así reivindicar una realidad envuelta, reprimida mayormente, por un exceso de elementos morales. Naturalidad cruda, más que un racionalidad hecha naturaleza. Romanticismo lato, ninguna ornamentación. Deidades que agonizan, no hay metafísica, sensualidad en su estado más originario, redimida.

Soy romántico/ a mí me gusta meterles la mano por la zorra/ y cuando me echo un pedo es puro aire: inodoro, incoloro, soy Dios.




Finalmente, preguntarle a los cuerpos fue la faena poética que Andrés Cisneros De la Cruz desempeñó: ¿qué se dicen dos cuerpos cuando cierran los ojos? cuestiona. Se aprecia un erotismo palpable, sin visos trascendentes o inexistentes. Cuerpos invidentes, conscientes de su existencia mutua. Hay una característica empírica en su expresión, o mejor dicho, hace una epistemología empírica del erotismo: Pregunta cómo es que los cuerpos se conocen y lo responde:

/…/¿Qué puedes verle a dos cuerpos desnudos?/ Uno que se mete un dedo en la boca para enjugarlo con saliva de uva, y el otro que se expande sobre la cama, boca abajo/ ¿Qué se dicen dos cuerpos cuando cierran los ojos?/ Uno que frota la espalda del otro con ternura, hasta llegar a las nalgas/ el otro que separa las piernas y deja que se le desdoble el cuerpo/ ¿Será una caricia significado de más de una palabra?/ Uno que mete dos dedos en medio del centro/ y otro que cede y se ablanda como tela de agua tibia hinchada/ La piel cuenta historias si sabemos tocarla/…/

Así, el tacto desempeña la condición de posibilidad para el conocimiento erótico. La relevancia del sentido es claramente apreciable. No obstante evita las respuestas obvias y pretensiosas; no todo es posible conocerse, se estipulan posibilidades, pero ¿quién tiene la certeza irrebatible? Tiene más importancia el acontecimiento por existir, que por la causa que lo constituye. Ante ello pregunta nuevamente: /…/ ¿Cuánto pesa un cuerpo cuando pende de un beso? A lo cual responde: Uno se moja, el otro arroja su veneno.

El encuentro poético terminó con golpeteos saludables de envases cerveceros y con estruendos de manos agradecidas.